El 6 de enero de 1900, el Arzobispo de Monterrey – Linares, Jacinto López y Romo, inauguró la Iglesia de El Templo de Nuestra Señora de la Luz, cinco años después de que arrancaron los trabajos.
En el cruce de las calles Ruperto Martínez y Luis Carvajal y de la Cueva, se erige con una altura imponente y un color amarillo con rojo, este centro de oración que es de los pocos ubicados en el centro de la ciudad que continúa teniendo una buena cantidad de feligreses.
La iglesia se construyó de sillar con forma de cruz latina en planta, un campanario y cúpula central, y es de estilo neocolonial.
La devoción a la Virgen de la Luz se originó en Palermo, Italia, en el año de 1722, a partir de que el Padre jesuita Juan Antonio Genovesi solicitó a la Virgen que le mostrara como le gustaría ser retratada, y una monja la dibujó sosteniendo al Niño Jesús y salvando almas del pecado.
La Parroquia cuenta con salón de actos, salones de clases, jardines y casa parroquial.



